La Pedagogía Amigoniana, la pedagogía del amor

La Pedagogía Amigoniana ha logrado, desde siempre, éxitos en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Aplicando el método reflexivo y preventivo, la pedagogía de nuestros colegios ha logrado, desde su fundación, éxitos educativos. Éxitos en la educación de nuestros alumnos desde una visión integral, que no parcial, de la persona; visión amigoniana que la vincula como la unidad de todas sus dimensiones: física, psíquica, trascendente, social, familiar…

Nuestros jóvenes podrían definir hoy la Pedagogía Amigoniana como una pedagogía del amor, por la presencia y el amor exigente, por la tolerancia y el respeto; por la atención y el conocimiento personalizado, por el interés y la disponibilidad, por la cercanía y la acogida, por la alegría y el ánimo emprendedor que manifiestan en su trato los educadores amigonianos.

Por supuesto que se invita a los niños y niñas a crecer, y se les exige; y se propone la solución de dificultades, que las hay, a través de un sistema dialógico, la corrección fraterna, la participación. Se construye el conocimiento a partir de la acción, fortaleciendo el hecho de que todo ambiente natural y social lleva a cabo una función educativa, buscando que el niño o el joven pueda potenciar sus valores, sus capacidades, su criticidad, haciendo de los espacios y lugares donde se les educa campos de humanismo cristiano; un humanismo que sigue apostando por la dignidad de las personas, matizado por la alegría, la fraternidad y la exigencia hacia el bien que inspira el espíritu de Luis Amigó.

Fuentes: www.amigonianos.org
Diccionario de la Pedagogía Amigoniana (González, F.)
Identidad Amigoniana en Acción, I y II (Vives, J.A.)

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